Se detalla el procedimiento para recolectar muestras de agua a diferentes profundidades durante la expedición. Se utilizan botellas especiales que se sumergen a la profundidad deseada y se cierran mediante la liberación de una plomada, atrapando así el agua de esa capa específica.
Este método permite a los científicos obtener muestras representativas de distintas zonas del océano, cruciales para el estudio de microorganismos y las condiciones ambientales en la Antártida.