Se profundiza en el suicidio del rey Saúl, atribuyéndolo a una profecía recibida del profeta Samuel, quien supuestamente se apareció tras su muerte.
Saúl, desesperado y sin apoyo divino, buscó consejo en una hechicera para contactar a Samuel, quien le habría vaticinado su muerte y la de sus hijos al día siguiente.
Samuel estaba muerto, sí, pero apareció de entre los muertos para traer una profecía de muerte y esta profecía de que los filisteos vencerán mañana los israelitas y tú, Samuel de Entre los Muertos viene y le dice, y tú y tus hijos van a morir mañana.
Se plantea la duda sobre si la aparición fue realmente Samuel o un demonio disfrazado, y se analiza cómo esta "profecía mentirosa" pudo haber influido en la decisión de Saúl.