La designación de Mauricio Pochettino como director técnico de la selección de Estados Unidos generó sorpresa, pero responde a una estrategia de proyecto a largo plazo, similar a la de otras selecciones emergentes.
Estados Unidos, con un crecimiento sostenido en el deporte, busca consolidarse a nivel mundial, a pesar de que el fútbol femenino tiene un peso mayor en el país.
Se reconoce a Pochettino como un técnico de gran trayectoria en Europa, y aunque la selección estadounidense a veces genera expectativas que superan su rendimiento actual, se espera que progrese año tras año.
Un objetivo mínimo para Estados Unidos como anfitrión es superar la fase de grupos, y se especula con la posibilidad de alcanzar los cuartos de final como un gran mundial para el equipo.