La selección de Irán arribó a Tijuana, México, para su preparación de cara a la Copa del Mundo, a pesar de que sus partidos se jugarán en Estados Unidos. Esta decisión responde a las complicaciones logísticas y de seguridad impuestas por el gobierno estadounidense.
La gestión de Claudia Sheinbaum, presidenta de México, facilitó la estadía del equipo persa en suelo mexicano. Irán debutará contra Nueva Zelanda, compartiendo grupo además con Egipto y Bélgica. La situación genera interrogantes sobre la logística de traslados entre ambos países.