Oriana Junco reflexiona sobre la desesperación que lleva a las personas a buscar cambios estéticos, comparando su experiencia con la de Silvina Luna y Mariano Caprarola.
Critica la práctica de médicos que operan a domicilio con una valijita, como Aníbal Lotocki, y las consecuencias fatales que esto puede acarrear.
Se plantea la necesidad de ser más responsable con el discurso y visibilizar los riesgos de estas intervenciones, especialmente para las personas trans sin los mismos privilegios que ella.