Se comparan las circunstancias de la desaparición de Luciana y Agostina, resaltando las diferencias clave entre ambos casos.
Mientras que el caso Agostina involucró a un presunto asesino con antecedentes y vínculos con el poder, el caso de Luciana parece apuntar a un conflicto familiar o una relación sentimental desconocida para la madre.
Se menciona que Luciana se quitó el chip de su teléfono, un acto significativo en la adolescencia, y que se encontró a kilómetros de su hogar, aparentemente con un joven menor de 16 años.