Se compara la rápida actuación en la búsqueda de Luciana Barrios con el caso de Agostina, cuya desaparición tuvo un desenlace fatal y donde hubo demoras en la activación de la alerta Sofía.
El fiscal Garzón había sido criticado por la lentitud en la investigación del caso Agostina, donde se tardaron al menos dos días y medio en iniciar acciones concretas. En contraste, para el caso de Luciana, la respuesta parece ser más rápida, activándose protocolos de búsqueda de manera más inmediata.
La activación del "Alerta Sofía" es crucial para la difusión rápida de la imagen de la persona desaparecida. En el caso de Agostina, la alerta se emitió cuando ya tenían detenido a Barrelier, cuatro días después de su desaparición y cuando el caso ya era noticia.