Se critica la decisión del presidente Javier Milei de intentar nombrar jueces por decreto para la Corte Suprema, calificándola de "mala señal" y señalando que, si bien no se observan irregularidades graves como en otros gobiernos, esta acción es cuestionable.
Se menciona la situación de los jueces Mancilla y Ariel Lijo, y se compara con el accionar del gobierno anterior que, según se argumenta, sí cometió irregularidades e ilegalidades graves.