Se observa un hilo conductor en los testimonios de la gente que asiste a la despedida del Indio Solari: un fuerte sentimiento antimileísta y de rechazo a la figura de Javier Milei. A lo largo de kilómetros de fila, es difícil encontrar algún testimonio a favor del actual presidente.
La recriminación al poder de turno también aparece, con críticas a la inacción en el Congreso o la Casa Rosada. Sin embargo, el sentimiento predominante es el de familia y pertenencia, con la gente expresando que el Indio representa a su "mamá, papá, hermanos, toda esta gente".