El fiscal inicia la investigación de la desaparición de la menor analizando su personalidad y entorno. Se pregunta si la adolescente estaba bien en casa, si había tenido problemas, si tenía novio y quién era esa persona. Se considera que la personalidad puede influir en las decisiones de huir o escapar.
Se debate si una persona sumisa tendría dificultades para irse por su cuenta, mientras que una persona con otra actitud podría tener diferentes motivaciones. Se busca comprender si actuó por voluntad propia o si fue inducida por alguien.
La investigación también se enfoca en la posibilidad de un exnovio de 16 años. Se realizó un allanamiento en su casa, pero no se encontraron elementos relevantes. Aparentemente, la relación había terminado y no tenían contacto.