La final de la NBA entre los Knicks y San Antonio se torna más reñida, con San Antonio recortando la serie a 2-1 tras una victoria local. Wembanayama se destacó con 32 puntos, rompiendo una racha de 13 victorias consecutivas de los Knicks.
El partido fue empañado por incidentes de seguridad durante un evento de pantallas gigantes en las afueras del estadio. La asistencia de Donald Trump provocó silbidos y disturbios, llevando al traslado del evento a un parque donde se produjeron enfrentamientos y uso de gas pimienta.
La situación evidencia la necesidad de mejorar la seguridad en eventos masivos y la gestión de la logística para garantizar la tranquilidad de los asistentes, especialmente cuando figuras políticas generan controversia.