Se critica el fanatismo en la política argentina, donde se considera que las "cabezas de termo" abundan en todos los sectores. Se plantea la idea de que reconocer los propios errores no es un acto de cobardía, sino de humildad intelectual, algo que parece ausente en la política actual.
Se compara la situación con la de los fanáticos que no pueden aceptar otras verdades. Se hace referencia al Indio Solari y su identificación con el kirchnerismo, así como a su apoyo a Cristina Kirchner y al programa 678. Se cuestiona si la gente escucha al Indio por su música o por su afiliación política.