Se discute la problemática de las desapariciones en Córdoba, con estadísticas alarmantes sobre personas desaparecidas entre 2015 y la actualidad.
Se señala que solo se resuelve el 58% de los casos, dejando un 42% en la incertidumbre. Se hace hincapié en que la gente no desaparece, sino que "se la llevan".
Se compara la inmediatez de la actuación policial y la activación de la Alerta Sofía en el caso de la "nena L" con la demora en el caso de Agostina, sugiriendo una posible falta de voluntad o interés en este último.