Se denuncian presuntas maniobras de corrupción durante el gobierno kirchnerista, incluyendo el uso de fondos públicos para financiar denuncias contra el PRO y la existencia de una "maquinaria" para generar causas penales falsas. Se menciona el caso de López y su manejo del poder.
Se critica la falta de explicaciones por parte de los funcionarios acusados y se ejemplifica con la licitación de obras que salían el doble, no se terminaban y solo contaban con tres oferentes, todos de la misma empresa. A pesar de estas irregularidades, se destaca que la justicia funcionó, aunque llevó tiempo investigar.