La crisis energética en Cuba ha obligado a adelantar el final del ciclo lectivo, afectando también el transporte y el suministro de alimentos.
La ministra de Educación, Naima Trujillo, explicó que el fin de curso se adelantará gradualmente del 15 al 30 de junio debido a la crisis. La situación se agrava por la escasez de combustible y el bloqueo petrolero de Estados Unidos.
La economía estatal está paralizada, con industrias sin producir y hospitales ofreciendo servicios mínimos. La educación, pilar del sistema social cubano, no es ajena al deterioro general.