Se muestra la casa de Barrelier, preservada por la policía debido a una amenaza de incendio. La cinta de peligro, vallas y patrulleros rodean la propiedad, que se mantiene como escena del crimen para posibles futuras inspecciones.
Se informa que en el terreno viven otras personas además de Barrelier, y que la casa está subdividida improvisadamente. Se destaca la presencia de material para levantar huellas digitales en la entrada.
El foco de la investigación se centra en la planta baja, el garaje y un cuarto trasero. Se menciona que este último fue alquilado a Faceta y que allí se habría producido el desmembramiento del cuerpo de Agostina.
La presencia de otros inquilinos en la propiedad está siendo investigada, y se evalúa su posible implicación o conocimiento de los hechos.