El árbitro somalí Omar Artan quedó fuera del Mundial tras ser interrogado y rechazado en la frontera estadounidense. La FIFA declaró que no puede intervenir en las decisiones migratorias del país anfitrión.
Adicionalmente, se reportaron estrictos controles de seguridad para los jugadores de Senegal al llegar al aeropuerto de San Antonio, incluyendo detectores de metal y revisiones de calzado.