Se aborda la problemática de la violencia de género en Argentina, destacando que una mujer muere cada 31 horas. Se hace un llamado a la reflexión y a la toma de conciencia sobre esta alarmante realidad.
Se enfatiza la necesidad de fortalecer la educación sexual integral en las escuelas y los programas de género para abordar estas cuestiones. La comunidad se une para exigir acciones concretas a las autoridades y para apoyar a las familias afectadas, como en el caso de Agostina.
Se subraya la importancia de la escucha activa hacia niñas, adolescentes y jóvenes en las escuelas, reconociendo la complejidad de sus problemáticas y la necesidad de brindarles apoyo. Se busca generar un cambio cultural y social para erradicar la violencia machista.