El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó a Israel e Irán que frenen de inmediato sus ataques mutuos, tras un intercambio de bombardeos que involucró a Hezbollah en Líbano.
Israel atacó 150 objetivos de Hezbollah, lo que provocó la respuesta de Irán contra Israel, y posteriormente Israel volvió a atacar a Irán. Esta escalada de violencia complica las negociaciones diplomáticas para poner fin a la guerra.
Tras el pedido de Trump, tanto Irán como Israel anunciaron el cese de los ataques, aunque Irán advirtió que intensificaría sus acciones si Israel continuaba atacando en Líbano.