Un fuerte terremoto de magnitud 7.8 sacudió el sur de Filipinas, en la isla de Mindanao, una de las regiones más pobladas del país. El sismo dejó al menos dos personas muertas y más de un centenar de heridos, además de considerables daños materiales.
El epicentro se ubicó a unos 20 kilómetros de la provincia de Sarangani y se sintió con gran intensidad en el sur de Filipinas y regiones cercanas a Indonesia. Se emitieron alertas de tsunami para varios países del área, las cuales fueron levantadas horas después al no registrarse olas destructivas.