Se inicia la preparación de un estofado de pollo, comenzando con el deshuesado de la pata muslo. Se explica el proceso detalladamente, mostrando cómo separar la carne del hueso y la carcasa, la cual se guardará para hacer un fondo de ave.
Se menciona la importancia de un cuchillo afilado y se describe la técnica para desprender la carne, separando los huesos y raspando hasta llegar a la juntura. Se compara la prolijidad del proceso con la de Nari, destacando la importancia de la limpieza y el orden en la cocina.
La carne deshuesada se cortará en trozos para el estofado, y se resalta que la grasa, aunque se pueda quitar, aporta sabor. Se hace una breve mención a la posibilidad de pedir al carnicero que deshuese el pollo para ahorrar tiempo.