Los supermercadistas de San Nicolás expresan preocupación por el desplome del consumo de alimentos entre enero y mayo, un fenómeno que se viene advirtiendo desde hace tiempo y que refleja la crisis de la economía familiar.
Empresarios del sector consultados reportan una caída promedio del 5% en las ventas durante los primeros cinco meses del año. El consumo se ha volcado hacia las promociones y las segundas marcas, evidenciando una disminución del poder adquisitivo de los ciudadanos. Además, se observa una fuerte búsqueda de ofertas y un incremento en el pago en cuotas, según admiten los responsables de los supermercados en la ciudad.