La investigación del caso Agostina se centra en el accionar de los lavadores de autos que declararon públicamente y que ahora son sospechosos de trasladar elementos de interés para la causa.
Al ingresar al domicilio de Soledad Andreani, pareja de Barrelier, se observó a uno de los lavadores descartando objetos de un tacho. La policía intervino y se llevó dichos elementos, que ahora están bajo análisis.
Se especula que los objetos podrían ser restos o pruebas del crimen, y se investiga si los lavadores actuaron por cuenta propia o si fueron instruidos por otros implicados. La actitud de estos hombres generó nuevas sospechas sobre su posible participación o encubrimiento.