Continúa la investigación por el femicidio de Agostina, centrándose en las contradicciones en las declaraciones de Soledad, quien podría ser detenida en las próximas horas. Se sospecha que Soledad sabe más de lo que ha declarado y que intentó proteger a Barrelier.
Las inconsistencias en su relato, especialmente en relación con el préstamo del auto y su paradero el día del crimen, levantan sospechas sobre su participación o encubrimiento. Se cuestiona por qué Soledad no alertó a las autoridades si sabía que Agostina iba a estar en la casa de Barrelier o si tenía conocimiento de lo sucedido.
La justicia investiga si Barrelier actuó solo o acompañado, y si Soledad o su hijo tuvieron algún rol en el crimen. Se analiza la posibilidad de que Barrelier haya sido manipulado o haya manipulado a otros, dada su supuesta personalidad de "dictador" y su capacidad de persuasión.
Se plantea la duda de si Barrelier era consciente de que Agostina iba a estar en su casa esa noche y si sabía que la joven sería asesinada y descuartizada. La posible complicidad de Soledad y la contradicción en sus dichos sobre el olor y la música alta en la casa son puntos clave en la investigación.