Se continúa desarrollando el mensaje sobre la planificación, comparando la vida sin metas a una carrera sin sentido. Se enfatiza que las personas exitosas tienen planes a corto, mediano y largo plazo, y que la falta de un plan lleva a vivir sin dirección.
Se introduce la lectura de la Biblia, específicamente el libro de Isaías capítulo 31, para reflexionar sobre la confianza en Dios en lugar de buscar ayuda en otras naciones o en la fuerza militar.
Se cita el pasaje que advierte sobre aquellos que descienden a Egipto en busca de ayuda y confían en sus caballos y carros, sin mirar al Santo de Israel ni buscar a Jehová.