Se explica cómo preparar un glacé de limón, ideal para cubrir budines y otros postres.
La preparación es simple: se mezcla azúcar impalpable con jugo de limón casero, añadiendo el jugo poco a poco hasta obtener la consistencia deseada. Se advierte sobre el riesgo de que el glacé quede demasiado líquido si se excede la cantidad de jugo de limón.
Se menciona que la mezcla debe tener una consistencia espesa, similar a una pastelera, y que para obtener un glacé blanco y no transparente, se debe evitar el uso de jugo de limón de botella. Se recomienda agregar unas gotas de limón si la mezcla no cae del batidor, indicando que ya está lista.