El Papa León XIV dirigió un histórico discurso ante el Congreso de los Diputados y el Senado en España, haciendo un llamado a reducir la polarización política y defendiendo firmemente los derechos de los migrantes.
El pontífice también criticó la ley de eutanasia y abogó por la defensa de la vida desde la concepción hasta su fin natural. Posteriormente, se dirigió a la Conferencia Episcopal Española, donde se esperan pronunciamientos sobre los casos de abuso dentro de la Iglesia.