Se profundiza en la producción de hidrógeno a partir de la mezcla de etanol y agua, obtenida de la fermentación de biomasa. El objetivo es optimizar el catalizador para maximizar la producción de hidrógeno y minimizar la generación de subproductos no deseados como acetona, metano o hidrocarburos superiores.
Se menciona que el hidrógeno producido a partir de biomasa vendrá acompañado de dióxido de carbono. Esto plantea la cuestión de qué hacer con este CO2 emitido, especialmente considerando las emisiones provenientes del uso de energías fósiles.