Máximo Kirchner levantó el teléfono y llamó al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, para organizar la despedida del Indio Solari, a pesar de que hasta ese momento no se hablaban.
Axel Kicillof aceptó de inmediato la propuesta y se sumó el intendente de Avellaneda, Ferrares, para organizar el evento de manera impecable.
Se recordó que el día que intentaron matar a Cristina Kirchner, Máximo Kirchner se enteró de la noticia mientras cenaba con el Indio Solari.