Axel Kicillof relató que, al enterarse del fallecimiento del Indio Solari, la provincia de Buenos Aires ofreció a disposición el lugar que la familia dispusiera para la despedida. Inicialmente, se consideró el Congreso, pero el gobierno nacional, a través de Martín Menem, declinó la propuesta argumentando "no estar dadas las condiciones de seguridad".
La familia del Indio, a través de Marcelo Figueras, rechazó la comunicación con el gobierno nacional. Finalmente, se optó por el Parque de los Trabajadores en Avellaneda, gestionado por el municipio de Jorge Ferraresi, quien brindó todo el predio y la avenida para el evento masivo.