A pesar de la compleja situación de violencia y narcotráfico, en la Isla Maciel también existe lucha y esperanza. Los vecinos, en su mayoría trabajadores, se esfuerzan por salir adelante y mantener la vida en el barrio.
Se destaca la resiliencia de la comunidad, que a pesar de los peligros busca mantener la normalidad y la dignidad. La voluntad de trabajar y de construir un futuro mejor es un sentimiento presente entre los habitantes.