Osvaldo, quien vivía en la casa, relata haber intentado avisar a Barrelier y a su mujer, Marianela, que estaba con un amigo tomando una cerveza.
Al no obtener respuesta al golpear la puerta y dejar un mensaje de WhatsApp, Osvaldo observa una colcha blanca. Al levantarla, la policía encuentra ADN de Agostina.
Posteriormente, Osvaldo ingresa a la casa con la policía, quienes encuentran más efectivos de los que él había permitido inicialmente.