El paisaje del Canal Beagle, caracterizado por pequeñas bahías formadas por el ingreso de agua atlántica en depresiones entre drumlins, es el resultado de la acción glaciar.
Estas colinas, conocidas como drumlins o "lomos de ballena", fueron modeladas por el glaciar del Canal Beagle a partir de sedimentos depositados. La historia geológica del canal, marcada por movimientos de la corteza terrestre y glaciaciones, creó un escenario propicio para el desarrollo de la vida marina.
Durante las glaciaciones, gran parte de Tierra del Fuego estuvo cubierta de hielo, y la falla del Beagle actuó como corredor para los glaciares. El posterior derretimiento formó el canal, y el ascenso del nivel del mar hace unos 8500 años consolidó la red de fiordos y canales que hoy observamos, permitiendo que la vida prosperara en abundancia.