Los fanáticos del Indio Solari relatan su experiencia en la fila, normalizando esperas de dos o tres horas. Para ellos, estar presente en este evento es lo más importante, superando cualquier inconveniente.
Comparan la actual despedida con la vivencia de sus recitales, destacando la emoción y la conexión que siempre generó el artista. La espera se vive como parte de la experiencia ricotera.