La fila para despedir al Indio Solari se extendía por más de 7 kilómetros, llegando a 25 cuadras y generando una espera de hasta 10 horas para quienes llegaban a las 9 de la mañana. A pesar de la persistente lluvia, la gente se mantenía en el lugar, demostrando su devoción.
Se reportó la llegada de colectivos de diferentes provincias, evidenciando la masividad del evento. Los asistentes expresaron su compromiso de esperar, a pesar de las dificultades climáticas y el cansancio, motivados por el deseo de rendir homenaje al ídolo popular.