La despedida al Indio Solari en Avellaneda se caracteriza por la autogestión de los fanáticos, quienes organizan las filas y mantienen el orden pacíficamente.
A pesar de la masiva concurrencia y las largas filas, no se observan incidentes ni presencia policial significativa, destacando la responsabilidad de los seguidores.
Los fanáticos expresan la necesidad de reunirse y compartir este momento de tristeza, encontrando consuelo en la comunidad y el legado del Indio.
Se menciona a los "fundamentalistas del aire acondicionado" en el contexto de la organización y el espíritu de unidad que rodea la despedida del ídolo.