Miles de personas se congregaron en Avellaneda para despedir al ídolo popular Indio Solari, generando filas de hasta 45 cuadras.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, presente en el lugar, destacó la organización del evento y la actitud de respeto y paciencia de los asistentes. Se implementó un amplio operativo de seguridad, salud y asistencia para garantizar el desarrollo pacífico de la despedida.
Kicillof, quien se definió como un "ricotero más", resaltó la importancia del Indio Solari como figura cultural y representativa del pueblo argentino, cuya música y mensaje trascienden generaciones.