Se desaconseja enfáticamente tomar nuevos créditos para saldar deudas preexistentes, ya que esto puede generar una "rueda interminable" de endeudamiento, especialmente en un contexto de alta inflación e intereses elevados en Argentina.
Los expertos advierten que incluso los créditos bancarios, con tasas nominales del 60% anual (que se disparan al sumar costos financieros), pueden volverse impagables. En el sistema fintech, los intereses pueden alcanzar hasta el 500%, multiplicando la deuda original.
Se recomienda evitar compras financiadas o la toma de nuevos préstamos, incluso para cubrir necesidades básicas como el alquiler o la educación, ya que esto agrava la situación financiera a largo plazo.