El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido sobre la presión inflacionaria mundial generada por el aumento del precio del crudo, consecuencia de la guerra en Irán.
Según la portavoz del organismo, Juliet Kosak, las subas más significativas ocurrieron en marzo, cuando el conflicto interrumpió los envíos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, provocando un alza del 35% en el valor del crudo. Aunque los precios se han mantenido estables desde entonces, las expectativas inflacionarias a corto plazo han repuntado.