Quienes lograron ingresar a la capilla ardiente del Indio Solari describen la experiencia como sumamente emocionante y dolorosa, marcada por la historia personal y colectiva que representa el artista. Se estima que unas 15,000 personas por hora pasaron por el lugar.
Los testimonios coinciden en el vacío que deja su partida, pero también en la fuerza de su legado musical y la conexión que generó con sus seguidores, a quienes unió en "tribu". La sensación de ver a un ídolo en esa instancia es impactante.