Se analizó la delicada situación de la industria y el comercio en Argentina, con un enfoque en la falta de dinamismo económico y el bajo poder adquisitivo de la población. Se mencionó que el gobierno no parece dispuesto a revertir las medidas económicas actuales, lo que agrava la crisis.
El sector panaderil, a pesar de ser un producto de primera necesidad, se ve obligado a lanzar promociones con compras mínimas elevadas para incentivar el consumo, evidenciando la dificultad generalizada en el mercado interno. La suba de servicios, que duplicó el porcentaje de ingresos destinados a ellos, también impacta negativamente en otros rubros como indumentaria y recreación.
Se sugirió que un dólar más alto podría mejorar la competitividad de la industria nacional frente a las importaciones. Sin embargo, se reconoció la complejidad de la situación y la falta de soluciones inmediatas, destacando la necesidad de que el gobierno tome medidas para apuntalar sectores postergados y fomentar el consumo a través de la obra pública.