Se presenta el caso de Diego, quien antes de asistir a la Iglesia Universal sufría de depresión severa, era antisocial y experimentaba pesadillas constantes. Su vida estaba marcada por la desgracia económica y un profundo desequilibrio espiritual, evidenciado por su necesidad de oscuridad y aislamiento.
Tras someterse al "ritual sagrado" en la Iglesia Universal, Diego experimentó una transformación completa. Afirma estar libre de pesadillas, haber prosperado económicamente y sentirse un hombre realizado. El segmento lo presenta como un ejemplo del "Santo Remedio" y la resolución de problemas a través del "trabajo de liberación".