La despedida al Indio Solari en Villa Domínico congregó a una multitud, a pesar de las inclemencias del tiempo y el horario.
Los asistentes, muchos de ellos empapados por la lluvia, formaron largas filas para rendir homenaje al ídolo. Los testimonios recogidos resaltan la devoción y el significado personal que Solari tiene para sus seguidores, quienes viajaron desde diferentes puntos del país para despedirlo.
Se enfatizó la organización del evento, comparándola favorablemente con despedidas anteriores, y se destacó la conducta de los asistentes, calificados como gente "tranquila" y respetuosa. La jornada se vivió como una "peregrinación religiosa" o un "acontecimiento deportivo", evidenciando la magnitud del fenómeno Solari.