Se describe el ambiente en el lugar de despedida del Indio Solari en Villa Domínico, donde las puertas permanecerán abiertas hasta el miércoles o hasta que llegue el último fanático. El lugar está perfectamente vallado y la gente se moviliza con tranquilidad y respeto.
Se resalta la organización de los propios fanáticos, quienes han mantenido el orden sin disturbios. La gente camina entre lágrimas y sonrisas, demostrando el profundo impacto del Indio en sus vidas.