La familia del Indio Solari decidió finalizar la despedida pública en Villa Domínico, Avellaneda. El Ministerio de Seguridad bonaerense agradeció a la multitud y a quienes colaboraron en el operativo.
Las puertas del predio se cerraron a las 4 de la madrugada, y a pesar de la gran cantidad de gente que se acercó, la decisión de la familia fue firme. Se estima que más de un millón de personas asistieron a la despedida, convirtiéndola en una de las más importantes de la historia argentina.
El Ministerio de Seguridad destacó la generosidad y paciencia de la familia, quienes pusieron al ídolo popular por encima de sus necesidades en un momento de extremo dolor. La concurrencia masiva demostró la importancia del artista para sus seguidores.
La organización del evento fue elogiada, aunque se señaló una desinteligencia en la falta de transporte público para quienes se retiraban a la madrugada. A pesar de ello, la despedida se caracterizó por ser prolija y ordenada, permitiendo que muchos pudieran acercarse.