Se cuestiona la decisión judicial de otorgar la tenencia de Agostina a su madre, Melisa, quien padecía adicciones, a pesar de que la niña había expresado su deseo de no vivir con su padre debido a su rigidez.
Se plantea la hipótesis de que la crianza de Agostina en un entorno de adicciones y la falta de contención de su madre pudieron haberla expuesto a situaciones de riesgo.
Se sugiere que la justicia no actuó de manera adecuada al no considerar a fondo la situación de la madre y la posible exposición de la menor a un entorno perjudicial, lo que podría haber contribuido a la tragedia.