Melisa, madre de Agostina, continúa en estado de shock, esperando el regreso de su hija y negando versiones sobre abstinencia de drogas.
Los abuelos, Elisa y Miguel, expresan su dolor y la necesidad de mantenerse fuertes para buscar justicia, agradeciendo el apoyo mediático.
Rechazan las críticas hacia Melisa, pidiendo empatía y recordando que el dolor por la pérdida de Agostina es inmenso.
El objetivo es que la memoria de Agostina no se olvide y que la búsqueda de justicia continúe hasta que caiga el último responsable.