El segmento aborda la temática de la brujería y los ataques espirituales, presentando el caso de una persona que encontró cráneos en el techo de su casa. El pastor explica que estos elementos son utilizados en el mundo esotérico para atacar, volver locas o perturbar a las víctimas.
Se advierte que el acceso al hogar de una persona para realizar este tipo de rituales sugiere la intervención de alguien cercano o con intenciones de hacer daño. Se ofrece una solución a través de un "trabajo de liberación" que promete cortar estos males y devolver la paz a la víctima.