La administración de Donald Trump anunció una nueva imposición de aranceles contra 60 socios comerciales, argumentando que estos países no prohíben ni hacen cumplir eficazmente las restricciones a la importación de bienes producidos con trabajo forzado.
Los gravámenes propuestos serían del 10% para Canadá, México, la Unión Europea y el Reino Unido, y del 12,5% para China, India, Japón, Corea del Sur, Brasil y Suiza. Estos países representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses. China, Francia y Brasil ya han mostrado su descontento.
Esta medida es una reacción del gobierno republicano a un revés de la Corte Suprema, que calificó de inconstitucional una batería de aranceles previos impuestos por Estados Unidos a sus socios comerciales.