Un hombre relata cómo superó deudas, desempleo y miseria gracias a la fe y a la participación en las reuniones de prosperidad de la Iglesia Universal.
Tras aplicar la palabra de Dios, encontró trabajo, pagó sus deudas, recuperó sus servicios y adquirió bienes materiales como un auto. Destaca la importancia del Espíritu Santo para la sabiduría y la dirección divina en la vida económica.
Se invita a otros a participar los lunes para experimentar un cambio similar, superando dudas y desánimos, y se ofrece contacto vía WhatsApp para consultas y pedidos de oración.